Organización del Carnaval de Barranquilla

Carnaval De Barranquilla

Disfruta del Carnaval de Barranquilla

 

El Carnaval de Barranquilla es el evento más concurrido en la ciudad, organizado fielmente cada año por la Fundación Carnaval de Barranquilla; bajo las directrices de la empresa Carnaval de Barranquilla S.A., quienes desde siempre se han considerado  como un campo abierto para todos.

El trabajo de organización del Carnaval de Barranquilla es considerado una actividad constante, con alto grado de responsabilidad y sentido de pertenencia. Ya que, resulta dispendioso para los directivos del Carnaval de Barranquilla conseguir la aprobación de la puesta en escena para los actos, el patrocinio de algunas empresas, extender las convocatorias bajo estricto reglamento, los permisos correspondientes sobre el uso del espacio público; entre otras actividades propias.

Uno de los factores preponderantes en la sostenibilidad de las fiestas del Carnaval de Barranquilla, es la credibilidad de la cual han sido merecedores los organizadores. En los cuales, anteriormente, no se confiaba mucho. Pero ha sido una confianza fielmente otorgada por la continua labor y la transparencia con la que se ha actuado desde los inicios del Carnaval de Barranquilla.

El renacer del Carnaval de Barranquilla ha sido patrocinado por la inclusión de diferentes poblaciones que le han añadido su toque personal. Es el caso de las personas en condición de discapacidad, las poblaciones afro y la comunidad LGBTI. Las cuales, cada año ganan un mayor espacio para exponer sus aptitudes artísticas en el Carnaval de Barranquilla.

En este sentido, la igualdad que propone el Carnaval de Barranquilla, ubica a todos sus asistentes y participantes en un mismo nivel. Pues, no son más que otros los que danzan, cantan, se disfrazan, tocan instrumentos musicales o dirigen el Carnaval de Barranquilla.

Por el contrario, en el Carnaval de Barranquilla el maestro es igual al alumno y viceversa, el que baila es igual al que aprecia y el que se ubica en los Palcos del Carnaval de Barranquilla es igual al vendedor de bolsas de agua que calma la sed de los asistentes, pero que al ritmo de los mismos tambores, mueve las caderas.